Mantener el Buen Aroma en el Hogar

La decoración tiene mucho que ver con el mundo de los sentidos, ya que percibimos colores, formas y texturas a través de la vista o el tacto. Y, por supuesto, el olfato también juega un papel destacado a la hora de crear ambiente. Por eso, para que todo esté perfecto, tienes que conseguir que tu casa huela siempre bien. 

Para lograrlo, no se trata de perfumar a lo loco, colocando ambientadores a diestro y siniestro. Más bien se trata de aprender a eliminar los malos olores comunes de una casa (en la cocina, en el baño, etc.) y a dejar en su lugar un suave aroma, delicado, que no empalague.

Lo primero que tienes que hacer es pensar si estás haciendo algo mal y tratar de averiguar qué es. Para empezar hay determinados errores que impiden que puedas tener un buen ambiente en tu casa. Te contamos cuáles son para que puedas detectarlos y acabar con ellos.

No ventilar. Para empezar, es importantísimo ventilar bien la casa todos los días, para dejar que el aire limpio y fresco se lleve los malos olores. En especial has de ventilar a conciencia si fumas en casa o si tienes mascotas. Abre las ventanas sin miedo al menos durante 10 o 15 minutos, y repite de nuevo a lo largo del día si es necesario. En invierno no hace falta que tengas mucho tiempo abierto, para no perder calor.

Ambientar sin eliminar primero los malos olores. Es inútil tratar de tapar un olor desagradable con un ambientador, puesto que los aromas se mezclan y el remedio es peor que la enfermedad. Antes de perfumar el ambiente acaba con lo que huele mal.

Vaporizar sobre telas y muebles. Y, una vez quieras usar un ambientador, ten cuidado con pulverizarlo directamente sobre las tapicerías o la madera de los muebles. Podrías estropearlos y hacer que salieran manchas.

Opciones para aromatizar:

Además de los productos naturales (como el limón, los clavos de olor, la lavanda, el eucalipto o la canela en rama) puedes utilizar aromatizadores específicos para cada necesidad. El mercado te ofrece un montón de soluciones.

  • Las velas aromáticas son una buena opción para dejar en toda la casa un perfume delicado y nada empalagoso. Las hay de muchos tamaños y aromas. Como recomendación general, no las pongas cerca de materiales inflamables ni en corrientes de aire, y tenlas siempre bajo control.
  • Los mikados son otra alternativa. Son unas varitas de madera que se ponen dentro de un tarro de cristal con esencias, y que difunden el olor por toda la habitación. También puedes usar ambientadores eléctricos o pulverizadores que neutralizan los malos olores y perfuman. O los difusores de esencias que transmiten el aroma al ambiente sin utilizar calor (si se calientan las esencias pierden sus propiedades).

Fuente: Dekoholic